| "Lento,
el crecimiento en ciencia y tecnología"
Afirma la ANUIES que el gasto en este rubro sólo
subió, en tres años, de 0.45 por ciento
a 0.48 por ciento
Nurit Martínez/Enviada
El Universal
Lunes 06 de octubre de 2003
Los cabos . A tres años del inicio de la administración
de Vicente Fox, el gasto en ciencia y tecnología
en México sólo ha crecido en tres décimas
porcentuales, al pasar de 0.45 a 0.48 por ciento del
PIB, mientras que la meta fijada en el programa sexenal
es la de alcanzar el 1 por ciento , señaló
el secretario general ejecutivo de la Asociación
Nacional de Universidades e Instituciones de Educación
Superior (ANUIES), Jorge Luis Ibarra Mendívil.
El titular de la ANUIES dijo que además de los
problemas de inversión, la ciencia mexicana enfrenta
el envejecimiento de sus más calificados científicos,
la alta concentración de la producción
en investigación en instituciones como la UNAM
y el IPN y la escasa formación de nuevos investigadores
de reemplazo, pues informó sólo se gradúan
en México mil doctores por año.
De tal manera, Ibarra Mendívil dijo que es urgente
que en México se convoque "a una gran movilización
en favor de la ciencia y la tecnología, que se
considere prioritario el financiamiento a este sector
si el gobierno pretende cumplir sus metas de crecimiento,
competencia en los mercados internacionales y de desarrollo
económico".
Previo a la inauguración del primer Congreso
Nacional sobre la Situación de las Universidades
Públicas, el Foro Consultivo Científico
y Tecnológico dio a conocer los primeros resultados
de la encuesta aplicada a 3 mil 400 investigadores,
miembros del Sistema Nacional de Investigadores. En
opinión de los científicos mexicanos,
"la carencia de apoyo económico, la ausencia
de una política de Estado, la incompetencia de
los directivos, el exceso de burocracia y la inexistencia
de una política cultural hacia las actividades
científicas y tecnológicas" son un
obstáculo en el proceso de formación y
consolidación de nuevos investigadores.
La encuesta en la que hasta ahora solamente 10 por
ciento de los investigadores ha respondido 294 se señala
que entre los principales problemas para la formación
de científicos mexicanos está "el
predominio de criterios políticos sobre los académicos,
los bajos ingresos que obligan a los investigadores
a complementar sus necesidades económicas con
actividades ajenas a la institución, la insuficiencia
de infraestructura y la falta de apoyo para retener
a los jóvenes investigadores, por la inconformidad
que existe con los programas de estimulo".
El análisis de los datos que realiza Magdalena
Fresán, investigadora de la Universidad Autónoma
Metropolitana, indica que la edad promedio de los investigadores
es de 45 años, que 37 investigadores obtuvieron
el doctorado antes de 1990, que 53.7 por ciento realizó
estudios de posgrado en México y que 61.6 por
ciento de ellos trabaja en la misma institución
en la que iniciaron su carrera.
Cuando se preguntó sobre la congruencia que
existe entre los ingresos económicos actuales
de los investigadores y su categoría dentro del
sistema, 68 por ciento consideró que es muy baja;
31.3 por ciento regular y 32 por ciento la considera
muy alta.
La encuesta advierte que entre los factores que los
investigadores consideraron relevantes en su formación
como científicos están "la participación
de redes con investigadores de instituciones en el extranjero
connacionales; la existencia de un ambiente de confianza
y libertad en sus trabajos; la continuidad de apoyo
financieros y la existencia de un espacio adecuado y
suficiente para el desarrollo de proyectos de investigación".
En este primer encuentro nacional entre autoridades
del gobierno federal e investigadores, se propondrá
al gobierno federal, a los congresos estatales y a los
gobernadores del país impulsar el financiamiento
hacia este sector a través de la autorización
de leyes estatales de ciencia y tecnología, puesto
que en este momento sólo seis estados cuentan
con una norma al respecto, y la conformación
de consejos estatales que propicien la llegada de recursos
del sector privado hacia proyectos de investigación
con reglas claras para acceder a estímulos fiscales. |